Más acerca de dulces de gel

Vocal Cord Gel Candy

Los dulces de gel (también conocidos como Gel Candy, Fruit Poppers, Yelly Yum, Jelly mini cups, y Mini Fruit Gels) son los riesgos de atoramiento más letales del mundo.

Hechos de Konjac, estos dulces usualmente se venden en empaques similares a los de crema para café. Tristemente, con este tamaño y forma, pueden bloquear completamente la laringe, como un corcho cauchoso entre las cuerdas vocales.

Dulces de gel son excepcionalmente peligrosos porque actúan en 2 fases:

  1. Inicialmente, como una tapa de caucho, obstruyendo completamente la vía aérea.
  2. Eventualmente, como un pegante o goma muy difícil de remover.
    (Tanto, que las pinzas de cirugía deben ser desechadas).

El Konjac, también es conocido como lengua del diablo, konjaku, Lily vudú, palma de serpiente y ñame de elefante.

Estos dulces fueron promocionados como «alimento saludable» en algunos países del anillo del Pacífico. En Japón, llegaron a ser conocidos como «el bocado mortal».

Konjac es frecuentemente usado para elaborar perlas de «bubble tea» (te de burbujas) o en cubos, los cuales pueden ser aspirados por un popote, pajilla o pitillo hacia la vía aérea.

Cobertura por los medios de comunicación y ejemplos de acciones positivas (advertencias, prohibiciones y legislación)

Niño de 2 años murió al atorarse con un pedazo de gelatina en Ciudad Bolívar[Ref:50]

ALERTA… Increíble…

Un niño de dos años pereció en las últimas horas al ingerir una gelatina que sus padres adquirieron en una tienda de Ciudad Bolívar.

El pequeño Juan Esteban, ingería el comestible y repentinamente la gelatina se le atravesó en su garganta, impidiéndole la libre respiración, generando que sus padres lo llevaran a un centro hospitalario de la zona a donde llegó sin signos vitales.

Las unidades del CTI de la fiscalía acudieron al centro de atención para realizar la inspección del cadáver ante la desgarradoras escena de dolor protagonizadas por los familiares del pequeñito.

¡¿Sabías qué?!

La mayoría de las muertes relacionadas con atoramiento y sofocación ocurren en el primer año de vida.[Ref:43]